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Días 6 y 7. Fiordo de Geiranger

Patrimonio Mundial de la Unesco

Hoy el día comenzaba tempranito ya que teníamos que ir de Bergen a Geiranger. Unas 7 horas y media de coche ni más ni menos.

Alquilar coche en Noruega

Esto no es un contenido publicitario, ya que no obtenemos ni un céntimo de esto. Simplemente queremos reflejar nuestra opinión de la que, hasta ahora, es la mejor opción que hemos encontrado en cuanto a alquiler de coches.
La compañía se llama Rentalcars y es una especie de intermediario que trabaja con un montón de compañías de alquiler. Hasta hoy, los mejores precios siempre nos los ha ofrecido este intermediario y nunca hemos tenido ningún problema (también es cierto que nunca hemos necesitado hacer uso del seguro del coche). Tienes la opción de, por un suplemento diario, contratar un seguro que se hace cargo de los gastos en caso de accidente.
La única pega que le encuentro, es que al no contratar el seguro directamente con la compañía sino con el intermediario, debes dejar un depósito cuando retiras el coche, que te devuelven cuando devuelvas el coche.
En caso de accidente, la compañía de alquiler de coches se cobrará los gastos ocasionados del depósito que hayas dejado. Luego, con las facturas, Rentalcars te abonará esos gastos (siempre y cuando hayáis contratado esa opción en la página web).
Ya decimos que hasta ahora, nunca hemos tenido ningún percance con un coche de alquiler, pero las opiniones leídas en internet son muy buenas.

Noruega es un país para recorrerlo en coche, ya que sus paisajes son sublimes. Por eso, para hacer este recorrido no nos planteamos otra opción. Además, que según miramos en internet, no habían muchas más opciones.
Para ganar tiempo, mientras yo iba a recoger el coche, Laura se quedó en el hotel despertando al peque. Para que os hagáis una idea de los precios en Noruega, el taxi del hotel a la oficina de alquiler, nos costó 30€ (15 minutos de trayecto). Como ya decíamos al principio, bien temprano ya estaba en la oficina de alquiler de coches recogiendo el coche. Tuvimos suerte y encima nos dieron un coche de gama superior al que habíamos alquilado.

Coche alquilado en Bergen

Tras recoger el coche, vuelta al hotel usando el GPS que llevábamos de casa (no os recomiendo nada alquilar el GPS en la oficina de alquiler de coches, ya que los precios son abusivos). Al llegar, Laura que tiene una mano increíble con los niños, ya había vestido a Daniel y hasta había hecho su maleta. Así que sólo faltaba cargar las maletas y la silleta en el coche y poner rumbo a Geiranger.
Ahhh, se nos olvidaba, no carguéis de casa con la silla del coche del bebé, ya que por un pequeño suplemento (8-12€ diarios), os alquilan una silla en la misma oficina de coches. Creo que no merece la pena ir cargado de casa con este elemento.
Ahora sí, teníamos por delante 7 horas de coches. Parecen muchas, pero los paisajes noruegos, hacen que sean mucho más llevaderas.

Paisaje entre Bergen y Geiranger

Como consejo que os damos para circular por las carreteras noruegas, y para todas en general, es que seáis muy respetuosos con los límites de velocidad ya que hay muchos radares y las multas pueden ser bastante elevadas. Además, estáis de viaje, ¿qué más da llegar 30 minutos más tarde a vuestro destino?
De Bergen a Geiranger, si vais en coche, deberéis tomar un par de ferries. Estos, tienen una frecuencia de pocos minutos, por lo que no os preocupéis por nada.

Peajes en Noruega

Un tema que a nosotros nos preocupaba bastante era el tema de los peajes. No sabíamos si necesitábamos algún permiso, si podíamos pagar con tarjeta, con efectivo….
Una vez más, en Noruega está todo pensado. No necesitáis ni permiso, ni tarjeta, ni siquiera efectivo. Entonces, ¿cómo pagamos? En Noruega está ampliamente implantado el telepeaje.
El peaje, tal y como lo conocemos en España no existe. En cambio, tienen un sistema de cámaras que leen la matrícula del coche y te facturan directamente a la tarjeta de crédito asociada el coste del peaje. En caso de llevar coche de alquiler, será la compañía de alquiler la que te cobre esos peajes, por lo que no tienes que preocuparte absolutamente de nada.
Leemos por internet que este sistema no está implantado 100% en todo el país, pero en las rutas más usuales no tendréis ningún problema.

Del trayecto, poco más que contar. Hicimos varias paradas para ver los paisajes y para descansar de tanto coche.
Lo mejor vendría a la llegada al hotel. Puedo decir, que junto con aquellas tiendas de campaña en las que pasamos una noche en el desierto de Wadi Rum en Jordania, es el mejor emplazamiento en el que hemos pernoctado. El hotel se llama Djupvasshytta (pronúncialo si te atreves jajaja) y está situado al lado de un lago de origen glaciar rodeado de montañas. De verdad que el paisaje que rodea al hotel es sobrecogedor.

Hotel en Geiranger

En un lugar como este, olvidaos del wifi, de la cobertura telefónica en vuestros móviles, de la televisión y dedicaos a disfrutar del paisaje. Y no lo digo en sentido figurativo, lo digo en sentido literal, ya que el hotel no dispone de wifi ni de televisión, y la cobertura no llega a los móviles. NI FALTA QUE HACE. A cambio, podéis hacer excursiones por los alrededores del hotel, podéis simplemente sentaos en cualquier roca y admirar las majestuosas vistas de las que seréis testigos excepcionales.
Si alguien me pregunta alguna vez un hotel por la zona de Geiranger, sin ninguna duda les recomendará el tal Djupvasshytta.

Vistas desde el hotel de Geiranger

Hotel en Geiranger Hotel en Geiranger

Al día siguiente nos despertábamos en uno de los hoteles con mejores vistas del mundo (obviamente me refiero a los hoteles en los que hemos estado). Por las ventanas, sólo veíamos un precioso lago glaciar rodeado de montañas con glaciares en sus picos. Un paisaje bucólico.

Vistas desde el hotel de Geiranger

Tras un copioso desayuno en donde no faltaba de nada. Nos disponíamos a descubrir los alrededores de Geiranger.

Desayuno en Geiranger

Qué ver en Geiranger

  • Mirador de Dalsnibba.
    Si os alojáis en el hotel Djupvasshytta, el acceso a este mirador no puede ser más sencillo, ya que la carretera hacia dicho mirador parte desde enfrente del hotel. Eso sí, para subir, debéis abonar 12€ (Agosto 2016). Una vez arriba, las vistas que obtendréis de Geiranger son fabulosas.
  • Geirangerfjord
    Todo el mundo que visita Geiranger, lo hace para navegar en barco por un fiordo que es Patrimonio de la Humanidad: Geirangerfjord. El pueblo de Geiranger, es un pueblo pequeñito, si a eso le sumamos que tiene un puerto con capacidad para 3 cruceros, ya os podéis hacer una idea de cómo de atestado de turistas está en pleno verano. Esto fue lo que menos nos gustó, ya que había demasiada gente.
  • Mirador de Ørnesvingen
    Si vais por la carretera y atravesáis Geiranger, tras una sucesión de 11 curvas de 180 grados (conocida como la Carretera del Águila) llegaréis a este mirador desde el que obtendréis unas vistas espectaculares del fiordo. Nos sorprendió la poca afluencia de turistas que tenía este mirador si tenemos en cuenta las vistas que ofrece.

Como decíamos, tras haber desayunado, nos subimos al coche camino del mirador de Dalsnibba en el que, tras 10 minutos de coche, disfrutamos de una de las mejores vistas que se pueden obtener en Noruega.

Vistas desde Dalsnibba Geiranger visto desde Dalsnibba

Posando en Dalsnibba Geiranger

Además, el mirador tiene un suelo de rejilla en el que puedes ver el precipicio que queda debajo. No apto para quienes sufren de vértigo.

Mirador de Dalsnibba

Tras estar casi una hora disfrutando de las majestuosas vistas, volvimos al hotel para pasear por los alrededores. Decir que en el lago que hay al lado del hotel te puedes bañar…….si te atreves con sus gélidas aguas. Nosotros sólo nos atrevimos a tocar el agua con las manos jajaja.

Daniel tocando el agua del lago

Teníamos reserva del barco a las 14:00 de la tarde por lo que a las 12:30 decidimos subirnos al coche de nuevo y bajar al pueblo para poder dar una vuelta con tranquilidad.

Cómo visitar Geirangerfjord

La mejor manera de ver el fiordo es obvia: coger un barco y navegar por él. La compañía con la que lo hicimos nosotros es Geiranger Fjordservice AS. El precio fue de 245NOK (26€, Agosto 2016) por persona (como siempre, Daniel no pagó nada). Como siempre solemos recomendar en estos casos, es muy aconsejable reservarlo con antelación ya que las colas en destino pueden ser bastante grandes (o directamente puede que ya no queden billetes para cuanto llegues).

Tras dar una vuelta por Geiranger (aunque con tanta gente la verdad es que no dan ganas ya que no estás a gusto), llegaba la gran hora, subir a nuestro barquito para navegar por el que sería nuestro tercer y último fiordo (después deLysefjorden y Sognefjord).

Paseando por Geiranger Barco en GeirangerEn cuanto al fiordo en sí, tienes varios puntos clave:

  • Cascada de las Siete Hermanas (Syv Søstrene)
  • Cascada del Velo (Brudesløret)
  • Cascada del Pretendiente (Friaren)
  • Una colección de varias granjas abandonadas

Las más curiosas son las Cascadas de las Siete Hermanas y la Cascada del Pretendiente situadas una enfrente de la otra. Cuenta la leyenda noruega que siete hermanas bailan en la ladera de la montaña mientras el pretendiente, justo enfrente, intenta seducirlas. Imaginación no les falta a estos noruegos jajaja. En la siguiente foto se pueden ver las dos cascadas enfrentadas: A la derecha se ve la Cascada del Pretendiente, a la izquierda, la Cascada de las Siete Hermanas.

Cascadas en Geiranger
El fiordo nos pareció muy bonito, pero tras ver Sognefjord en Flam, la verdad es que no nos pareció para tanto. Por eso recomendamos hacer los viajes in crescendo en espectacularidad. Y bajo nuestro punto de vista Sognefjord es mucho más espectacular que Geirangerfjord. Para gustos los colores.

Acantilados en Geiranger

Granja abandonada Fiordo de Geiranger
Tras una hora y media de crucero, ya estábamos de vuelta en el puerto dispuestos a seguir descubriendo miradores y nuevas vistas del fiordo. Esta vez nos dirigimos hacia la Carretera del Águila. Si vais en coche, tan sólo tenéis que coger la carretera de manera que el fiordo os quede a la izquierda y llegaréis a dicha carretera. La Carretera del Águila es una sucesión de 11 curvas cada una más cerrada que la anterior que te llevan a un impresionante mirador (y mucho menos masificado que el mirador de Dalsnibba) llamado Ørnesvingen.

Carretera del Águila

Desde este mirador tendréis unas vistas del fiordo muy buenas y que nada tienen que envidiar a Dalsnibba.

Vistas del fiordo de Geiranger

Tras echar las fotos de rigor, no nos quedaba mucho más que hacer, así que deshicimos el camino recorrido y enfilamos de nuevo nuestro querido hotel, para poder dar otro paseo por los alrededores. Además, le había echado el ojo a un trocito de hielo que no quedaba muy lejos del hotel y que estaba más o menos accesible……y no me podía ir de Noruega sin beber agua de un glaciar!!!!

Probando el hielo glaciar
El día no dio para más, así que volvimos al hotel para descansar y cenar allí mismo.
Pocas veces vamos a tener la suerte de poder cenar esas magníficas vistas.
Nuestra estancia en Djupvasshytta tocaba a su fin, pero este hotel nos ha marcado.

Brindando por un gran viaje

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