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Visita al corazón de Praga – Día 6. Parte 2.

Conociendo el reloj medieval más famoso del mundo

Continuamos desgranando el día en el que descubrimos algunos de los enclaves más conocidos de la capital checa.

Tras haber paseado por el Puente de Carlos, poníamos rumbo al que probablemente sea el icono de la ciudad. Un reloj medieval construido en 1410 y que a día de hoy sigue en perfecto funcionamiento.

Tras un encantador callejeo desde el puente, en apenas 5 minutos teníamos frente a nosotros el famoso reloj.

Reloj astronómico de Praga

Como comentábamos, fue construido en el año 1410. El encargado de llevar a cargo este proyecto fue el maestro relojero Hanus. Ya en el siglo XVI, el reloj fue perfeccionado por Taborsky.

Según la leyenda, los concejales dejaron ciego al maestro Hanus para que no pudiese volver a repetir su gran obra de ingeniería.

Todo un icono de la ciudad

El reloj se divide en dos esferas.

  • Esfera 1. Conocida como cuadrante astronómico. En esta esfera se pueden observar las 24 horas del día. Pero su gran atracción reside en que en esta esfera, se puede ver la posición del Sol y de la Luna en el cielo. Todo un prodigio de la ingeniería pensando que estamos hablando del año 1410.

Calendario astronómico del reloj

  • Esfera 2. Conocida como calendario circular. Este calendario fue añadido en 1870. Representa una pintura, realizada por el pintor checo Josef Manés,  con doce medallones en los que a su vez están representados los doce meses del año. En un círculo interior, están representados los doce signos del zodiaco. En el centro de dicha esfera se encuentra el escudo de armas de la ciudad.

Calendario circular del reloj

Como veis en la foto, a ambos lados del calendario circular se pueden ver 4 figuras. Estas corresponden a (de izquierda a derecha):

  • Filósofo
  • Ángel
  • Astrónomo
  • Cronista

Aparte de las dos esferas, el principal atractivo del reloj es el desfile de los doce apóstoles que se produce a cada hora en punto. Aparte de los doce apóstoles, existen otras cuatro figuras que flanquean el reloj (cuadrante astronómico):

  • La lujuria, representada por un príncipe turco con un sable
  • La avaricia, representada por un comerciante judío con una bolsa
  • La vanidad, representada por un hombre mirándose en un espejo
  • La muerte, representada por un esqueleto con un reloj de arena

Todos los días, entre las 9 de la mañana y las 9 de la noche, las figuras se ponen en movimiento. Todos mueven la cabeza negativamente excepto la muerte, simbolizando que ella siempre tiene la última palabra.

Aparte de este movimiento, sobre el reloj del cuadrante astronómico se abren dos ventanas por las que se van asomando los doce apóstoles precedidos siempre por San Pedro.

Figuras del reloj

Cuando uno se encuentra frente al reloj, no puede dejar de pensar en la extraordinaria mente del maestro relojero que, hace ni más ni menos que 6 siglos, ideó la construcción de semejante maravilla, ya que con un mismo reloj, es capaz de dar las horas, mostrar las posiciones del Sol y la Luna, mostrar en qué constelación se encuentran ambos cuerpos, etc…

Detalle del calendario astronómico del reloj

Os recomiendo que, cuando visitéis el reloj, tengáis a mano una guía que os explique qué estáis viendo, ya que de lo contrario, no seréis capaces de desentrañar todo lo que el reloj os está mostrando.

Tras estar un buen rato admirando el reloj, fuimos a dar una vuelta por la plaza de la Ciudad Vieja. La plaza estaba animadísima y enseguida vimos unos puestos de comida con la que se nos hizo la boca agua. En uno de los puestos estaban vendiendo los típicos codillos de cerdo que tenían una pinta estupenda. Pero como nosotros ya habíamos comido, nuestros ojos se fueron enseguida al puesto de al lado en el que se vendían unas rosquillas con azúcar llamadas Trdelník. No sé si era por la paliza a andar que llevábamos ese día o porque estas roquillas están buenísimas, pero nos supieron a gloria bendita.

Rollo azucarado vendido en los sitios más turísticos de Praga

Curiosamente no es un postre checo. Parece ser que sus orígenes son húngaros o eslovacos.

Tras nuestro merecido postre, fuimos a conocer la exclusiva calle Pařížská.

Calle Pařížská

Traducida al español, sería conocida como la Calle París. Llamada así en honor a la capital francesa, fue construida a finales del siglo XIX intentando imitar a la Avenida de los Campos Elíseos en París. Finalmente, debido a la escasez de presupuesto de la ciudad, la calle no consiguió ser tan larga como la avenida parisina. Lo que sí consiguió, fue ser una avenida igualmente elitista. Y es que las joyerías más prestigiosas y las tiendas de ropa de marcas no precisamente baratas, se agolpan en esta calle en donde sólo la imaginación es el límite.

Cuando uno pasea por esta avenida, enseguida percibe que no es una calle en la que el turista medio vaya a gastar mucho dinero. Las joyerías de lujo son las grandes dominadoras de la avenida. No es difícil encontrar collares, pendientes o gargantillas cuyo valor rondan los 15.000€. De igual manera, cuando uno ve los coches aparcados en esta calle, dan una pista de donde nos encontramos…..

Coches de otro nivel bien diferente al nuestro

Tras pasear y babear un poco por la calle, volvimos a la Plaza del Ayuntamiento ya que queríamos subir a la torre del Reloj para contemplar Praga desde las alturas.

Subir a la Torre del Reloj

Una de las visitas imprescindibles es subir a la Torre del Reloj. Desde ella obtendréis unas preciosas vistas de la Plaza del Ayuntamiento con las dos torres de la Iglesia de Tyn al fondo.

Iglesia de Tyn vista desde el reloj

Los horarios de acceso son los Lunes de 11:00 a 22:00 y de Martes a Domingo de 09:00 a 22:00. El ticket general cuesta unos 9.6€ (Julio 2017). Es posible realizar una visita guiada. En este enlace podéis ver los horarios de las visitas guiadas así como el idioma. En este otro enlace podéis ver todos los precios disponibles.

Tras pagar religiosamente nuestra entrada, ya hacíamos cola para subir a la torre. Mientras subes, te vas encontrando con algunas salas con exposiciones donde cuentan la historia de la torre. En otra de las plantas te encuentras el mecanismo del reloj. Sencillamente impresionante. Pero no nos engañemos, estábamos deseando llegar arriba del todo para ver la Ciudad de las Mil Torres desde las alturas. Cuando por fin subimos el último escalón, nuestros ojos rápidamente empezaron a escudriñar todo lo que veían.

Vistas de Praga desde el reloj

Los tejados a esas horas de la tarde se mostraban preciosos ante nosotros, torres por doquier, personas que parecían hormigas, la preciosa Iglesia de Tyn nos miraba desafiante. Todo un sinfín de vistas de las que no queríamos desprendernos. Recuerdo perfectamente que eran las 18:00 cuando las campanas de la torre comenzaron a repicar. Un maremágnum de gente se arremolinaba abajo en torno al reloj medieval en el que las figuras de las que antes os hablábamos comenzaban a desfilar ante los atentos objetivos fotográficos de los turistas. Al acabar semejante espectáculo, un trompetista con un atuendo particular se asomó a los cuatro costados de la torre para entonar una melodía que no supimos identificar.

Trompetista del reloj de Praga

Al terminar su mini-concierto, la gente rompió a aplaudir mientras nosotros éramos testigos de excepción. Todo un espectáculo digno de admirar.

Con el Sol poniéndose, nos fuimos a cenar en algún restaurante de la Plaza del Ayuntamiento para terminar echando un último vistazo al reloj medieval iluminado por la noche.

Vistas del reloj de Praga con la Iglesia de Tyn al fondo

Sin duda una última fotografía con la que cerrábamos un intenso día.

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