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Dolmen de Poulnabrone, bienvenidos al Neolítico

Tras la visita que habíamos realizado a primera hora de la mañana, cogíamos el coche para llegar a nuestro siguiente destino. Planificando el viaje, recuerdo que di con una web en la que hablaba acerca de las cosas que ver en el condado de Clare. Entre las que mencionaba, hablaba de que en esta zona existía un paisaje pedregoso conocido como The Burren en el que destacaba por encima de todo una construcción neolítica que había sobrevivido al paso del tiempo durante unos 5500 años. Esa construcción es conocida como el Dolmen de Poulnabrone y era el turno de conocido.

Cómo llegar al dolmen de Poulnabrone

Nuevamente, como ya venimos diciendo en casi todos los artículos de nuestro viaje a Irlanda, sin duda alguna, la mejor manera de llegar a este remoto lugar del condado de Clare es mediante coche.

Si vais desde Kinvara como es nuestro caso, lo mejor es que cojáis la carretera N67 y de ahí pasar a la R480. Tras unos 26 kilómetros en donde atravesaréis extensos campos salpicados de piedras, llegaréis a vuestro destino.


 Ahora que ya sabéis cómo llegar es hora de encender las hogueras y coger las lanzas porque, nos vamos al neolítico.

Aproximadamente año 3500 aC

En un lugar remoto de una inmensa isla en el océano Atlántico, un grupo de personas pasan el día realizando sus tareas habituales. Dan de comer al rebaño, recogen los frutos de sus cosechas y los niños juegan a sus anchas en un terreno pedregoso.

De pronto, alguien llega a la pequeña aldea y cuenta que no muy lejos de allí, se va a llevar a cabo el enterramiento de 33 personas (la mayoría niños) que han fallecido por causas desconocidas. Inmediatamente, la aldea se moviliza y se desplaza en masa al enterramiento que se iba a llevar a cabo esa misma noche.

Tras una larga caminata llegan a su destino y, efectivamente, ven que todo está preparado para comenzar la ceremonia. Comienzan a depositar los cuerpos de los fallecidos y, los familiares depositan junto a ellos sus enseres más queridos. De esta manera, hachas, colgantes, cristales de cuarzo son depositados junto a sus dueños.

Para evitar que los cuerpos sean saqueados, deciden poner sobre la tumba unas piedras muy pesadas formando una especie de mesa. Lo que en principio parece algo sencillo, todo se complica debido al enorme peso de las piedras. Tras días de mucho trabajo, sudor y lágrimas, finalmente consiguen subir la piedra horizontal que apoya sobre otras dos piedras verticales.

“Sin duda alguna, una de las mejores obras realizadas hasta la fecha” – piensan los aldeanos.

Año 1985. Descubriendo los secretos del dolmen de Poulnabrone

Un grupo de arqueólogos descubre una grieta en una de las piedras verticales que forma el dolmen. Son piedras que han aguantado en esa posición durante 5500 años aproximadamente. Hay que arreglar el desperfecto para evitar que lo que construyeron con tanto esfuerzo aquel lejano grupo de aldeanos desaparezca para siempre.

Rápidamente, deciden actuar y, con la ayuda de una grúa (qué bien le habría venido a nuestra aldea neolítica hace 5500 años) desmontan el dolmen para restaurar las piedras.

Una vez desmontado, deciden seguir investigando y realizan una serie de excavaciones para ver qué encuentran debajo del dolmen.

Con mucho cuidado, comienzan la excavación y…¡¡bingo!! Encuentran huesos de 33 personas diferentes junto con una serie de enseres. 5500 años después, los huesos y los enseres vuelven a ver la luz.

Los arqueólogos ven que la piedra superior está muy dañada y no creen que sea la mejor opción volver a ponerla en su sitio así que optan por dejarla en el suelo y poner en su lugar una piedra de sustitución (la piedra original, efectivamente se puede ver junto al dolmen).

Aquí se puede ver la piedra original del dolmen de Poulnabrone

Año 2019. Latitudes Infinitas conoce el Dolmen de Poulnabrone

Una pequeña familia, loca por descubrir nuevos lugares, decide visitar Irlanda y conocer de primera mano una de las mejores construcciones neolíticas que han llegado hasta nuestra fecha.

Tras nuestra visita al castillo de Dunguaire, nos subíamos nuevamente al coche para conocer de cerca el dolmen de Poulnabrone y la historia que esconde detrás.

Alrededores del dolmen de Poulnabrone

Apenas 30 minutos tras salir de Kinvara, veíamos un cartel anunciando que estábamos llegando a nuestro destino. No os preocupéis por el aparcamiento, allí mismo existe un parking de tierra gratuito para dejar el coche, que nosotros encontramos prácticamente vacío ya que no es un destino al que vaya mucha gente. Tampoco hay que pagar ninguna entrada (Julio 2019) por lo que se trata de una visita totalmente gratuita.

Tras dejar el coche, un pequeño camino pedregoso nos conduce hasta las inmediaciones del dolmen, el cual ya podíamos ver a lo lejos.

A lo lejos ya vemos el dolmen de Poulnabrone

Un servidor, que es un apasionado de la historia y de las antiguas culturas, se me pusieron los pelos de punta (igual que cuando visitamos Stonehenge) al ver ante mí semejante estructura. Obviamente tenemos que situarnos en el tiempo y pensar que, lo que tenemos ante nuestros ojos lleva allí de pie ni más ni menos que unos 5500 años soportando lluvias, vientos y cualquier otra inclemencia meteorológica. Además, también debemos ser muy conscientes que estas construcciones se levantaron sin la ayuda de ninguna máquina. Simplemente la fuerza y el ingenio fueron los únicos aliados de sus constructores.

Dolmen de Poulnabrone visto de cerca

Tras fotografiar desde todos los ángulos posibles el precioso dolmen, nos dedicamos a pasear por los alrededores. El terreno circundante es totalmente pedregoso y es conocido como The Burren.

Vista general de The Burren

The Burren, el parque nacional más pequeño de Irlanda

Se trata de una pequeña región de 300 km2 encuadrada entre las poblaciones de Ballyvaughan, Kinvarra, Gort, Corrofin, Kilfenora, Lisdoonvarna. La gran peculiaridad de esta región son las rocas kársticas que pueblan la zona. Además, la región es conocida por los asentamientos megalíticos que hay esparcidos a lo largo y ancho. Aunque el área es de 300 km2, sin embargo, son tan sólo 15 los kilómetros cuadrados declarados como parque nacional, lo que lo convierten en el más pequeño de todos los que existen en Irlanda.

La gran peculiaridad de estas rocas kársticas son que están atravesadas por grietas en las que crece todo tipo de flora, incluyendo especies árticas debido al cobijo que proporcionan las grietas.

Detalles de la zona del The Burren

Qué ver en los alrededores del dolmen de Poulnabrone

La visita al dolmen de Poulnabrone apenas os llevará una hora por lo que es muy recomendable combinarla con alguna otra visita en el mismo día. Nosotros os recomendamos las siguientes:

  • Castillo de Dunguaire

Situado a las afueras de Kinvara, se trata de un precioso castillo con seis siglos de historia. Si queréis leer más sobre esta visita, os recomiendo que leáis nuestra experiencia en el Castillo de Dunguaire

Imponente estampa del castillo de Dunguaire

  • Acantilados de Moher

Sin ninguna duda, se trata de los acantilados más conocidos de Irlanda y unos de los más conocidos del mundo. Se encuentran a tan solo 30 kilómetros del dolmen de Poulnabrone por lo que es una visita ideal para combinarla estas dos visitas.

Acantilados de Moher
Tras la visita al dolmen, nos volvíamos a subir al coche camino precisamente de Moher. Los increíbles acantilados nos esperaban y no íbamos a faltar a la cita.

 

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