Murales en el muro internacional de Belfast
Irlanda

Llegamos a Belfast, la ciudad de los murales

Consejos para visitar los murales de Belfast

Un nuevo día comenzaba en nuestro viaje a Irlanda. Hoy era uno de esos días en los que nos sumergiríamos de lleno en el conflicto independentista de Irlanda del Norte que duró oficialmente unos 25 años, aunque a día de hoy todavía queda algún ramalazo de aquel trágico episodio. Fruto de aquel conflicto, conocido popularmente como The Troubles, los artistas callejeros plasmaron a través de murales repartidos por Belfast (aunque muy concentrados en un determinado sector) la historia que allí se vivió. Pero no sólo eso, los murales también representan cualquier conflicto de tipo independentista que ocurre a lo largo del mundo. Unos murales muy vistosos que ayudan a ver estos conflictos desde los dos bandos. Bienvenidos a Belfast, bienvenidos a la ciudad de los murales.

Partimos rumbo a Belfast

Teníamos por delante un trayecto de algo más de dos horas desde Dublín a Belfast, por lo que madrugamos un poco para llegar antes de la hora de comer a Belfast. Para ello, mientras Laura terminaba de arreglar a los peques, yo me iba a la oficina de alquiler de coches a recoger el vehículo con el que daríamos la vuelta al país durante 10 días.

Ya en la oficina y con los trámites hechos, fui a recoger el coche al parking en el que estaba estacionado. Abro la puerta y… ¿dónde está el volante?? Efectivamente, como ya habréis adivinado, aunque Irlanda no pertenece al Reino Unido, también se conduce por la izquierda. Así que tranquilos, el volante estaba en el otro lado jeje.

La verdad es que pensaba que me iba a costar más acostumbrarme a conducir por la izquierda, pero no tuve grandes problemas. Así que, con toda la precaución del mundo salí del garaje para ir al apartamento a recoger a Laura y a los peques. Tras jugar al Tetris para intentar acomodar las dos silletas y el equipaje en el maletero, ya estábamos en disposición de iniciar nuestro camino a la capital de Irlanda del Norte.

Del camino tan solo destacar los bonitos paisajes que se sucedían a nuestro paso en donde el color verde y las vacas eran la nota predominante. Dos horas más tardes estábamos en Belfast.

El hotel en el que estábamos alojados no disponía de parking por lo que amablemente nos indicaron un parking cercano con el que tenían convenio y nos ofrecían un gran descuento. Tras realizar el check-in, nuestros pies estaban ansiosos por empezar a descubrir esos coloridos murales.

Orígenes del conflicto

Antes de comenzar a detallaros nuestra visita, me gustaría dar unas pequeñas pinceladas acerca del conflicto que tuvo lugar en la segunda mitad el siglo XX para poneros en situación.

Los dos bandos que se enfrentaron entre sí fueron los católicos contra los protestantes. Los primeros anhelaban la reunificación con la República de Irlanda mientras que los segundos querían seguir perteneciendo al Reino Unido.

Durante una manifestación pacífica en Londonderry por parte de los católicos republicanos (ciudad que visitaríamos un par de días más tarde), la policía británica reprimió a los manifestantes usando la fuerza. Este hecho sirvió como chispa para avivar la ira reprimida entre católicos y protestantes, hechos que tuvieron su punto álgido en las ciudades de Belfast y Londonderry.

Enfrentamientos entre manifestantes y militares británicos

*Foto obtenida de la web https://www.swissinfo.ch/spa/afp/breve-historia-del-conflicto-norirland%C3%A9s/44031794

En 1970, a la vista de la violencia alcanzada, entra en escena el IRA (Irish Republican Army) que empieza a pertrechar atentados contra las fuerzas protestantes. El punto álgido de esta escalada de violencia llega el 30 de enero de 1972, fecha conocida como Bloody Sunday (domingo sangriento). En la manifestación que tuvo lugar este día en Londonderry, el ejército británico acabó con la vida de 14 manifestantes. Tal fue la escalada de violencia que, en marzo de 1972, se disuelve el Parlamento de Irlanda del Norte y Londres retoma el control de la provincia. A pesar de esto, los atentados siguieron ocurriendo estando a punto de matar a la Dama de Hierro, más conocida como Margaret Thatcher, en un atentado durante su estancia en Brighton.

Muy conocida es también la historia de uno de los líderes del IRA, Bobby Sands. Este hombre murió durante una huelga de hambre, junto con 9 camaradas, para solicitar el estatus de presos políticos. Hoy en día, el mural de Bobby Sands es uno de los más conocidos de Belfast.

Famoso mural del líder del IRA Bobby Sands

Tenemos que avanzar hasta 1998. Durante el Viernes Santo de ese año, se llega por fin a un acuerdo entre Irlanda del Norte y Reino Unido en el que Irlanda del Norte recupera su autonomía estableciéndose un gobierno de coalición entre católicos y protestantes.

Atrás quedaban dolorosos y sangrientos años de conflicto que aún a día de hoy siguen doliendo.

Comenzamos la visita a los murales

Aunque existen murales en muchos puntos de la ciudad, es en un par de calles en donde podremos ver los más representativos.

La primera calle que visitamos fue Divis Street, calle en la que se encuentran los murales más impactantes. En concreto, existe un muro repleto de murales conocido como Muro Internacional. En él, podremos ver pintados un montón de murales que representan de una manera u otra los conflictos existentes en otros países.

Murales en el muro internacional de Belfast

De esta manera, están representados los conflictos de Palestina e Israel, los bombardeos a la población yemení con armas suministradas por Occidente e incluso, el conflicto entre Cataluña y España, entre otros.

Mural de apoyo a Palestina en el muro internacional de Belfast

Mural contra Arabia Saudí en el muro internacional de Belfast

Mural de apoyo a Cataluña en el muro internacional de Belfast

En concreto nos gustó mucho un mural que hablaba sobre la encarcelación de Nelson Mandela. Dicho mural tiene escrito en sus paredes algo así como: “In my country, we go to prison first and then become President”, o lo que es lo mismo “En mi país, primero vas a la cárcel y luego te conviertes en presidente”.

Nelson Mandela también tiene su hueco en los murales de Belfast

Tras pasear y detenernos en todos los murales, continuamos nuestro paseo camino de uno de los murales más famosos de Belfast, el mural de Bobby Sands. Como hemos dicho, Bobby Sands fue un líder revolucionario militante del IRA que luchó por la independencia de su país.

Murió tras una huelga de hambre durante su encarcelamiento. El mural ocupa la fachada lateral de un pequeño edificio relacionado con el Sinn Fein (brazo político del IRA).

Otra perspectiva del mural de Bobby Sands

Tras la visita al mural de Bobby Sands tocaba el turno a uno de los pocos muros separatistas que quedan en Europa. Hablamos del Muro de la Paz.

Muro de la Paz, el muro que divide Belfast

Aunque por la gran mayoría de personas, el muro de Berlín es el más conocido, existen muchos otros en Europa. Uno de los que mejor conservado está es el muro que separa Belfast entre el lado protestante y el católico. Aunque existen varias porciones de muro, sin duda alguna, el más conocido es el separa Falls Road de Shankill Road (y que es el que visitamos nosotros).

Corría el año 1969 cuando comenzaron los incidentes entre católicos y protestantes. Los vecinos de la imaginaria línea separatista de Belfast, comenzaron a montar barricadas para protegerse de los ataques del bando contrario. Con el tiempo, las tropas británicas sustituyeron dichas barricadas por muros de acero y hormigón a los que se añadieron en su parte superior vallas metálicas para evitar que se lanzasen cócteles molotov y otro tipo de armas arrojadizas por encima del muro.

Muro de la Paz en Belfast

A día de hoy, el muro ya no tiene demasiado sentido e incluso el Parlamento se comprometió a derribarlo antes del año 2023. Sin embargo, aún son muchos vecinos los que no quieren que se derribe dicho muro debido al miedo que tienen de posibles ataques.

En cuanto a la visita en sí, el muro lo recorrimos por su cara protestante y, prueba de ello son las innumerables banderas de Reino Unido que pueblan los jardines de las casas aledañas. La parte del muro que recorrimos tendría una longitud de un par de kilómetros aproximadamente.

Recorriendo el Muro de la Paz de Belfast

Debéis saber que en este muro no existen esos murales tan bonitos que vimos en el Muro Internacional, simplemente se limitan a grafitis callejeros sin ningún motivo trascendental por detrás.

Aunque la calle por la que discurre no es precisamente bonita, lo interesante del lugar es el visitar una zona que hace casi 50 años era un auténtico campo de batalla. Además, no es un lugar muy visitado, por lo que, salvo algún turista despistado, tendréis la posibilidad de visitarlo prácticamente en soledad.

Una vez que recorrimos la totalidad del muro, nos fuimos a recorrer Shankill Road, en la zona protestante.

Esta calle se caracteriza por casas de planta baja y con muchísimos locales de toda índole. Al igual que ocurre con la calle del Muro de la Paz, Shankill Road no es la típica calle bonita de cualquier ciudad. Su encanto reside en conocer una importante zona del conflicto irlandés.

Conociendo la calle Shankill Road en Belfast

A lo largo de la calle, podréis encontrar muchos murales, aunque bajo nuestro punto de vista, no tan impactantes como los del Muro Internacional.

Otro tipo de mural en Shankill Road

Tras recorrer la calle, aún nos quedaría algo de tiempo para que los niños corriesen por un parque situado en Shankill. Y es que, con niños, siempre es buena idea dedicar algo de tiempo a estos menesteres.

Nuestro mural favorito

Con esta visita dábamos por finalizado el día. Un día intenso que comenzamos en Dublín y lo acabamos conociendo los increíbles murales de Belfast. Ahora tocaba descansar, ya que al día siguiente nos tocaba otra buena caminata por Belfast en el que nos adentraríamos en la trágica historia del Titanic.

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