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Qué ver en San Petersburgo en dos días (parte 1)

Conociendo la Rusia más imperial

No mentimos si decimos que desde que éramos bien pequeñitos, siempre hemos tenido curiosidad por poner algún día nuestros pies en territorio ruso. ¿Qué viajero que se precie no ha soñado alguna vez con contemplar la estepa siberiana, admirar de cerca la Plaza Roja de Moscú o conocer las entrañas de San Petersburgo? Pues bien, debido a que por cuestiones de tiempo, nos era totalmente imposible cumplir esos tres sueños, tuvimos que conformarnos con uno de ellos. Nuestro crucero hacía escala en San Petersburgo durante dos días, así que si queréis saber qué ver en San Petersburgo en dos días….¡seguid leyendo!

Aunque este es un blog de viajes, siempre me gusta poner en contexto histórico aquello que estamos visitando. Creemos que “viajar” no es solo llegar, hacer la foto y volver. Viajar (para nosotros) significa entre otras cosas, conocer aquello que estás viendo, entender el por qué de las cosas y para eso necesitas saber qué se esconde detrás de un nombre, un cuadro….o una ciudad.

Navegando por el Río Neva

Breve historia de la ciudad

El por entonces, zar de Rusia, Pedro el Grande, tenía como gran meta dar salida al mar al país con la intención de estar mejor posicionado de cara a una mejora económica de Rusia. Puesto que tenía casi imposible acceder al Mar Negro (zona controlada por el imperio otomano), puso su mirada en el norte. En concreto en un territorio conectado con el Mar Báltico que en aquella época pertenecía al Reino de Suecia.

Pedro el Grande, inició una batalla contra los suecos que finalmente ganaría, arrebatando a Suecia tan preciado tesoro. El 27 de Mayo de 1703 (apenas un mes después de ganar la guerra), el zar Pedro el Grande fundó la ciudad construyendo el primer edificio de San Petersburgo, la fortaleza de San Pedro y San Pablo (y que aún se conserva hoy en día).

Apenas nueve años después de su fundación, San Petersburgo pasó a ser la capital del país, título que mantuvo hasta el año 1918.

Llegamos a la Primera Guerra Mundial, en aquel entonces se decidió que “San Petersburgo” era un nombre muy alemán por lo que se decidió cambiar el nombre a Petrogrado en 1914.

Tras la Revolución Rusa en 1917, Lenin se alzó con el poder y fue cuando decidió trasladar la capital de San Petersburgo a Moscú, para alejarla del mar y de posibles invasiones extranjeras. A su muerte en 1924, la ciudad pasó a llamarse Leningrado en honor a Lenin.

Leningrado sufrió brutalmente las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial, en la que la Alemania nazi bombardeó día y noche durante más de dos años la ciudad, hecho que fue conocido como el “Sitio de Leningrado”.

Fotografía antigua del asedio de San Petersburgo

* Foto obtenida de la web Sputnik

En 1991, antes de la caída de la Unión Soviética, se hizo un referéndum que proponía devolver a la ciudad el nombre de San Petersburgo, referéndum que fue aprobado y por lo tanto la ciudad volvía a recuperar su antiguo nombre.

Ruta por San Petersburgo

Con nuestro barco atracado en el puerto, llegaba la hora de visitar una ciudad a la que le teníamos muchísimas ganas. Pero antes debéis saber que para visitar Rusia (si eres español) necesitas un visado. Aunque si vais de crucero, estáis exentos tal y como os cuento a continuación.

Exención visado Rusia

Como decimos, si estáis pensando en visitar Rusia, deberéis obtener un visado previo a vuestra visita a Rusia (si eres ciudadano español).

No obstante, si visitáis la ciudad estando de crucero, entonces estáis exentos de obtener un visado si cumplís con las siguientes condiciones:

  • Tienes que estar como mucho 72 horas en la ciudad y pasar la noche en el barco
  • Debes visitar la ciudad con un tour guiado autorizado. Es decir, no puedes visitar la ciudad por libre.

Ahora la pregunta es, ¿cuáles son las agencias autorizadas? Pues la verdad es que hay bastantes. Una de las más reputadas es Shorex (que es la que escogimos nosotros). El procedimiento es muy fácil y tenéis dos opciones:

  • Mandáis un email a la dirección que aparece en la web con el tour en el que estáis interesados, y con todas las personas que vais a realizar la visita
  • Lo reserváis desde la web

Nosotros elegimos la opción del email ya que como íbamos con dos niños, teníamos algunas dudas al respecto y preferimos la opción del email. Nuestra satisfacción con esta empresa es muy alta, ya que en todo momento satisficieron nuestras dudas dándonos todo tipo de facilidades. 

Ahora que ya sabéis cómo visitar San Petersburgo, es hora de entrar en harina y ver qué es lo que visitaréis si vais con un tour organizado. En nuestro caso, esta es la ruta que seguimos este día:


Es posible que vuestro tour incluya alguna visita adicional, pero a grandes rasgos, esto es lo que visitaréis.

Muelle de las esfinges

Se trata de un pequeño muelle situado junto al Río Neva (río que atraviesa la ciudad) sobre el que se encuentran dos esfinges egipcias. La historia de estas esfinges es muy curiosa. Durante una visita de un tal Andrei Muraviov a Alejandría, vio que estaban en venta dichas esfinges. Tal fue la fascinación que sintió al verlas que se puso en contacto con la embajada rusa para que las comprara. Cuando la embajada dio el visto bueno, las esfinges ya habían sido vendidas a Francia.

Visitando el Muelle de las Esfinges

Posteriormente, el azar quiso que, durante la Revolución Francesa, dichas esfinges acabaran finalmente en manos rusas. Una vez en Rusia, se decidió la construcción de un muelle muy pequeño en el que se colocarían las dos esfinges. Estamos hablando del año 1834.

Las esfinges que podemos ver hoy en día son totalmente originales y cuentan con unos 3500 años de antigüedad.

Aparte de las esfinges, también existen un par de figuras de bronce que, según cuenta la leyenda, conceden deseos a todo aquel que les susurre el deseo al oído. Por supuesto, nosotros no dejamos pasar la oportunidad. El deseo….lo mantenemos en secreto jeje.

Laura contando secretos a las esfinges

Oscar contando secretos a las esfinges

Columnas Rostrales

Nuestra siguiente parada se encontraba en uno de los iconos de la ciudad, las Columnas Rostrales.

Estas columnas tienen su origen en Grecia y en Roma, y se construían para conmemorar importantes batallas. En San Petersburgo, existen dos columnas situadas en un extremo de la isla Vasílievski. Fueron construidas para conmemorar las grandes victorias de la armada rusa. Son dos columnas de un color rojo muy llamativo decoradas con figuras de piedras que representan a los cuatro grandes ríos de Rusia (Vóljov, Dnéper, Volga y Neva) y con figuras de proas de distintos barcos que son las que conmemoran dichas victorias navales.

Conociendo las columnas rostrales de San Petersburgo

Antiguamente, dichas columnas servían de faro. Hoy en día tienen una especie de pebetero en lo alto, el cuál se enciende únicamente el 31 de Julio coincidiendo con el Día de la Marina

Desde esta zona, tendréis una de las mejores vistas de la ciudad y es que os encontráis justo en el lugar en el que el río Neva se divide en dos, formando la isla de Vasílievski para a continuación desembocar en el Mar Báltico.

San Petersburgo desde las columnas rostrales

Tras las pertinentes fotos, tocaba el turno de uno de los edificios más bellos que hemos visto en San Petersburgo…y me atrevería a decir que en todos nuestros viajes, la Iglesia del Salvador sobre la Sangre Derramada.

Iglesia del Salvador sobre la Sangre Derramada

Tras este curioso nombre se esconde un asesinato. Y es que, en el año 1881, el zar Alejandro II de Rusia fue asesinado víctima de un atentado. En honor a este zar, su hijo el zar Alejandro II, decidió la construcción de esta iglesia en el mismo lugar en el que se cometió el asesinato de su padre.

La iglesia fue construida en un estilo totalmente atípico para la época. Cubierta con cerámicas de vivos colores y cúpulas doradas, la iglesia es un auténtico espectáculo para la vista. Para que os hagáis una idea, es la típica iglesia rusa que todos tenemos en mente.

Bonita vista de la Iglesia del Salvador

Llegamos con nuestro autobús  dispuestos a visitar la iglesia. Mientras la guía se ocupaba de sacar las entradas, nosotros nos deleitábamos con el exterior. Viendo esta iglesia, realmente te das cuenta que estás en Rusia debido a esas cúpulas bulbosas con las que está construida la iglesia y que tantas veces hemos visto en fotografías.

Precio y horario de la iglesia

  • Del 1 de Octubre al 30 de Abril, el horario es de 10:00 a 18:00
  • Del 1 de Mayo al 30 de Septiembre, el horario es de 10:00 a 22:30
  • Los miércoles permanece cerrada

En cuanto a los precios:

  • Los menores de 7 años entran gratis
  • Los adolescentes de 7 a 18 años pagan 50 rublos (unos 0.7€, Octubre 2018)
  • Los adultos pagan 250 rublos (unos 3.3€, Octubre 2018)

Llegaba la hora de entrar al interior, y aquí es donde se desplegaba toda la magia. Millones de teselas de diferentes mosaicos se unían entre sí como queriendo permanecer en la retina del visitante para toda la vida. Por lo menos en nuestro caso lo consiguieron, ya que la imagen de esta iglesia quedará para siempre grabada en nuestra mente.

Impresionante interior de la iglesia más bonita de San Petersburgo

Mirases donde mirases, te encontrabas con un mosaico al que no le faltaba detalle. Nos pareció increíble que algo así pudiese existir. ¿Recordáis la Catedral de Helsinki que no nos entusiasmó demasiado? Pues bien, la de San Petersburgo es todo lo contrario y es que no quedaba un sólo centímetro cuadrado sin decorar.

Mires donde mires, la Iglesia del Salvador es muy bonita

También nos encantó el altar de la iglesia donde destaca, y de qué manera, una puerta central decorada hasta el más mínimo detalle.

Nos encantó el Púlpito de la Iglesia del Salvador

Justo en la parte opuesta al altar, encontramos uno de los puntos más visitados de la iglesia. Y es que, el gobierno ruso ha querido mantener el lugar exacto en el que fue asesinado el zar Alejandro II. Por lo tanto, bajo un pequeño atril, podemos encontrar un trozo de valla e incluso las piedras cubiertas de sangre donde se desplomó el zar muerto. Realmente la sangre no llega a verse por lo que hay que hacer un acto de fe.

Justo aquí fue asesinado el zar Alejandro II

Por ponerle una pega, diremos que al ser uno de los edificios más bonitos de la ciudad (si no el que más), suele estar saturado de turistas, por lo que a veces se hace un poco agobiante la visita.

Tras esta espectacular visita, volvíamos al autobús para visitar uno de los iconos de la ciudad. Un museo que se jacta de tener ni más ni menos que….más de tres millones de piezas. Es decir, si dedicásemos un sólo minuto a cada obra de arte, ¡¡tardaríamos unos 6 años (sin descansar ni un sólo minuto) en verlo completo!!  Hablamos por supuesto del Museo del Hermitage.

Museo del Hermitage

Se trata de un museo compuesto por seis edificios de entre los cuáles destaca el llamado Palacio de Invierno que fuera residencia oficial de los zares.

Fachada exterior del Hermitage

La historia del museo comienza en 1764 cuando la emperatriz Catalina la Grande compró hasta 225 cuadros para adornar el Palacio de Invierno. A partir de entonces, los sucesivos zares así como diplomáticos rusos no han parado de aumentar la colección llegando a los más de 3 millones de piezas.

Durante sus más de 200 años, han habido varios eventos que han puesto en serio peligro la integridad de las obras. La Revolución Rusa así como las dos Guerras Mundiales, a punto estuvieron de dar al traste con la inmensa colección, pero afortunadamente, las autoridades rusas supieron proteger sus obras trasladándolas a otros edificios.

Precios y horarios del Museo del Hermitage

  • Los Martes, Jueves, Sábados y Domingos, el horario es de 10:30 a 18:00
  • Los Miércoles y Viernes, el horario es de 10:30 a 21:00
  • Los Lunes, así como el 1 de Enero y el 9 de Mayo, el Hermitage permanece cerrado
  • El primer Jueves de cada mes, la entrada es gratuita.

En cuanto a los precios existen dos modalidades: entradas compradas online y entradas compradas in situ:

  • Si compras la entrada online, el precio es de 17.95$ (unos 15.6€, Octubre 2018) para una entrada válida para un día y de 23.95$ (unos 20.8€, Octubre 2018) para una entrada válida para dos días.
  • Si compras la entrada en las oficinas del museo:
    • Si estáis interesados en visitar más de un edificio de los seis que componen el Hermitage, el precio es de 700 rublos (unos 9.3€, Octubre 2018). Este ticket es de 400 rublos para ciudadanos rusos y bielorrusos
    • Si por el contrario solo estáis interesados en visitar un único edificio, el precio es de 300 rublos (unos 4€, Octubre 2018)

Os dejo la web oficial del Museo del Hermitage en donde podéis consultar todas las opciones disponibles con más detalle.

Os recomiendo que, aunque sea una opción más cara, si vais por vuestra cuenta sacad las entradas online ya que las colas pueden ser inmensas.

Con los tickets en nuestro poder y tras una pequeña espera en la cola, llegaba el momento de entrar al museo.

Lo primero que nos impresionó fue….¡¡la cantidad de gente que había!! Miles de personas se agolpaban en el interior con el mismo propósito que nosotros, ver uno de los museos más grandes del mundo.

En la entrada, nos recibía una amplia sala de figuras con detalles dorados. Un buen preámbulo de lo que nos íbamos a encontrar en el interior.

Primera sala que te encuentras nada más acceder al Hermitage

Íbamos atravesando sala tras sala y a nuestra mente le costaba asimilar toda la majestuosidad de la que estábamos siendo testigos. Las lámparas de araña colgaban del techo como si se tratase de una simple lámpara de mesilla de noche. Al final ya te acostumbrabas a verlas y no te asombraban tanto conforme íbamos avanzando.

Increíbles lámparas de araña en el Hermitage

Nos gustó especialmente una figura con forma de pavo real cubierta totalmente con pan de oro. La única pega es que había tantísima gente que era imposible acercarse más.

Tremenda figura revestida de oro

Seguíamos avanzando por las salas, pero la ingente cantidad de turistas deslucía por completo la visita.

Era totalmente imposible ver algo con tranquilidad y mucho menos echar una foto en condiciones. Bajo nuestro punto de vista, el Hermitage tiene un gravísimo problema con el turismo masificado. Era tal la cantidad de gente, que sinceramente estábamos deseando acabar la visita ya que entre la gente y el calor que allí hacía, sólo tenías ganas de salir a la calle.

La cantidad de gente que había dentro del Hermitage era increíble

Por lo tanto, ¿cuál es mi veredicto sobre este museo? Para los amantes del arte y la historia, es uno de los mejores edificios que se pueden visitar en el mundo, pero para el resto de mortales, la sobre explotación turística es muy elevada y hace que no disfrutes la visita como se debería.

Qué bonito es el interior del Hermitage

Tras esta visita, tocaba el turno de otro lugar con interés turístico, la Plaza de San Isaac.

Plaza de San Isaac

Se encuentra a apenas 5 minutos andando del Hermitage. Hasta el año 1923 se conocía como la plaza Vorovski. A partir de ese año se cambió su nombre al actual debido a que el día de San Isaac era el día en el que Pedro el Grande cumplía años.

Es un punto estratégico de la ciudad ya que desde allí se pueden visitar varios iconos de la ciudad como el Palacio Mariinsky, el Almirantazgo, el propio Hermitage o el emblemático hotel Astoria. Una de las vistas más bonitas se encuentran en los alrededores de la estatua ecuestre de Nicolás I desde donde se pueden obtener unas fantásticas vistas de uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad, la Catedral de San Isaac.

Estatua de Nicolás I en la Plaza de San Isaac

Oscar, Daniel y Hugo en San Petersburgo

El día llegaba a su fin, pero aún nos quedaba una última visita (y muy recomendable), un paseo en barco por el río Neva.

Paseo por el Río Neva

Se trata de un río de apenas 74 kilómetros que nace en el lago Ládoga y desemboca en el Mar Báltico. Dicho río ya tuvo un importante papel en la Edad Media cuando fue escenario de la guerra entre los suecos y los rusos, batalla conocida como la Batalla del Nevá. Rusia ganó esta batalla y acuñó el nombre de Nevski, que significa del Nevá.

San Petersburgo es ideal para recorrerla en barco. Conocida como la Venecia del Norte, está compuesta por un montón de canales navegables ideales para conocer la ciudad desde el agua. Existen un montón de empresas que se dedican a realizar estos paseos en barco. Si vais con crucero, es casi seguro que las excursiones que tengáis contratadas incluyan este paseo.

En nuestro caso así fue, y resultó ser una de las mejores actividades que realizamos en San Petersburgo.

Un paseo muy recomendable por el Río Neva

Desde el barco, obtuvimos unas vistas preciosas de todo lo que habíamos visto durante el día. Es aquí donde pudimos contemplar la majestuosidad del Hermitage en todo su esplendor.

Conociendo el Hermitage desde el Río Neva

Además, gracias a este paseo nos dimos cuenta de los espectaculares edificios que pueblan la ciudad. Más que edificios, parecen palacios agolpados unos al lado del otro. Un gran legado de la época de los zares.

Espectacular arquitectura se puede ver desde el Río Neva

Con esta visita, concluíamos nuestro primer día en San Petersburgo. Una ciudad que nos había causado una buenísima impresión. Y lo mejor de todo es que aún nos quedaba otro día para seguir conociéndola, pero eso ya será otra historia.

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