Buscar

El castillo del Rey Loco

Cómo visitar el castillo de Neuschwanstein

Todos tenemos en la mente ese castillo de dibujos animados con sus altos torreones y sus estancias con techo puntiagudo, rodeado de un paisaje nevado. Pues resulta que ese castillo existe en la realidad y se encuentra emplazado en las inmediaciones de Füssen en Alemania.
El castillo tiene un nombre casi impronunciable para nosotros: Neuchwanstein, y sería la principal visita de este día, pero antes, ¿os parece si os explicamos cómo ir de Hallstatt a Neuchwanstein?

Cómo llegar de Hallstatt a Neuschwanstein

Aunque tienes las opciones de ir en autobús o en tren, la única opción viable en tiempo es ir en coche de alquiler.
Si decides ir en tren, tendrás que hacer hasta 4 trasbordos, lo cual hará que el viaje dure unas 7 horas. El precio rondará los 100€.
En autobús todavía es peor, ya que tendrás que coger hasta ¡¡¡6 autobuses!!! que harán que tardes en llegar a tu destino unas 10 horas. Por lo menos el precio será más económico (alrededor de 45€).
Como decíamos, la mejor opción sin ninguna duda es ir en coche. El trayecto rondará las 3 horas y media.
Si queréis ver toda la información en detalle de las posibles rutas, os dejo este link .


En nuestro caso, puesto que teníamos el coche de alquiler, la decisión estaba clarísima: iríamos en coche.
Bien temprano, ya estábamos en nuestro coche con el GPS configurado (esta vez le habíamos dedicado algo más de tiempo para evitar sorpresas desagradables como la del día anterior ).
A pesar de la nieve que había caído en los días previos a nuestro viaje, las carreteras estaban totalmente despejadas y perfectamente transitables, por lo que sólo teníamos que preocuparnos de poner la calefacción del coche y disfrutar de los esplendidos paisajes que sólo la nieve sabe crear.

Camino de Neuschwanstein
Las 3 horas y media de coche se nos pasaron rapidísimas, y a media mañana, ya estábamos en la taquilla de entrada al castillo. Tened en cuenta que el castillo está a unos 4 kilómetros de Füssen.

Consideraciones importantes para acceder al castillo

  • Las taquillas NO están en el castillo sino en la calle que sube a este
  • No os calentéis la cabeza buscando aparcamiento, en las inmediaciones tenéis varios parkings. Nosotros aparcamos en el P1
  • Al castillo NO se puede subir con el coche. Para subir, o bien subís andando (como hicimos nosotros) o bien subís en un carro de caballos (esta era nuestra idea inicial pero la cola que había nos hizo desistir)

En esa imagen podéis ver la taquilla donde se compran las entradas (Ticket Center) y ambos castillos (Schloss Neuschwanstein y Schloss Hohenschwangau).


Tras aparcar en el parking que os mostramos en la imagen anterior, fuimos en busca de las taquillas. Aunque nosotros no lo hicimos, para una visita tan solicitada como esta es recomendable realizar la reserva de los tickets vía online. Lo podéis hacer aquí.
Al realizar la compra de los tickets, bien online o bien presencial en las taquillas, tenéis que indicar la hora a la que queréis realizar la visita.
Además debéis tener en cuenta que en el ticket podéis incluir otras dos visitas: El castillo de Hohenschwangau y el Museo de los Reyes Bávaros.
En nuestro caso, sólo nos decantamos por la opción de los dos castillos y dejamos de lado la visita al museo.
Como siempre recomendamos, las visitas deben ir in crescendo por lo que recomendamos visitar primero el castillo de Hohenschwangau y luego el castillo de Neuschwanstein.
El ticket combinado para estos dos castillos nos costó 23€ por cabeza (Enero 2015). En el anterior link que he puesto, podéis ver toda la información y horarios que hay disponibles.
Tras comprar los tickets salimos de la oficina dirección al primer castillo. Aunque impresiona menos que su hermano mayor, es una visita totalmente recomendable.

Castillo de Hohenschwangau

Castillo de Hohenschwangau

Fue construido por el Rey Maximiliano II de Baviera y fue la residencia de infancia del Rey Luis II de Baviera. En el actual emplazamiento de dicho castillo, se situaba antiguamente la fortaleza de Schwanstein. Tras ir cambiando de manos sucesivamente, la fortaleza se fue deteriorando hasta que, en el año 1832, el rey Maximiliano II de Baviera se hizo cargo de ella y comenzó la reconstrucción. Al morir el rey Maximiliano en el año 1864, su hijo, el rey Luis II heredó el trono y se trasladó a dicho castillo. Se dice que el rey Luis II tenía delirios de grandeza y quería un castillo mucho más imponente que el que había restaurado su padre, por lo que en el año 1869 comenzó la construcción de su propio castillo: Neuschwanstein.

Desde el castillo de Hohenschwangau, ya podíamos ver lo que nos esperaba:

Castillo de Neuchwanstein

Tras realizar la visita del que fuera el castillo de Maximiliano II de Baviera, teníamos tiempo de sobra para llegar hasta el castillo de Neuschwanstein. En el anterior mapa que he puesto, podéis ver los tiempos de desplazamiento entre ambos castillos.
Como hemos dicho anteriormente, al castillo de Neuschwanstein no se puede subir en coche, quedando como únicas opciones subir andando o subir en carro de caballos.
Queríamos subir en uno de estos carros, pero las colas que habían eran interminables y dudábamos que pudiésemos llegar al castillo a tiempo si teníamos que hacer cola, así que decidimos ir andando. El paseo dura unos 30 minutos, dependiendo del ritmo que lleves. Por el camino podrás ver alguna catarata y unos paisajes realmente bonitos. Cuando vas llegando arriba, el castillo aparece imponente ante tus ojos y es entonces cuando realmente entiendes por qué parece un castillo de dibujos animados. De hecho, se dice que el castillo icono de Disney está basado en este.

Castillo de Neuschwanstein
Al llegar a los pies del castillo, entiendes que es una visita recomendable 100%. El castillo se muestra esplendoroso ante ti y tienes la sensación de que eres una hormiguita al lado de semejante arquitectura.

Castillo de Neuschwantein

Castillo de Neuschwanstein

Como ya hemos dicho anteriormente, fue mandado construir por el rey Luis II de Baviera «el rey loco» en el año 1869. Actualmente es el edificio más fotografiado de toda Alemania y cuenta con 1.4 millones de visitantes cada año.
El castillo se construyó en una época en la que ya no eran necesarios castillos ni fortalezas por lo que su única función era estética. Debido a la grandeza del proyecto, el presupuesto fue creciendo poco a poco y su fecha de inauguración se fue retrasando de igual manera.
El rey tuvo que endeudarse notablemente para pagar dicha construcción. Debido a dicho endeudamiento, en 1886, el gobierno bávaro tomó la decisión de incapacitar al monarca. Una comitiva se desplazó al castillo para anunciarle la decisión pero el rey cerró las puertas del castillo y postergó la decisión. Más tarde, una segunda comitiva sí logró su propósito y obligó al rey a abandonar su deseado castillo al que nunca más regresó. En total, tan sólo pasó en dicho castillo 172 días.

Castillo de Neuschwanstein
Tras realizar la visita del castillo, fuimos al hotel a descansar y a secarnos ya que el día había sido lluvioso y estábamos empapados.
El hotel en el que nos alojábamos se llamaba Dreimaederlhaus. Recomendamos este hotel a orillas del lago Weissensee ya que la amabilidad de los dueños, y sobre todo, el entorno en el que se ubica hacen que merezca la pena.
Al caer la noche, no queríamos perdernos las vistas del Castillo del Rey Loco iluminado. Al llegar, cuál fue nuestra sorpresa al descubrir que no había absolutamente nadie en los alrededores lo cual nos extrañó ya que las vistas de ambos castillos eran realmente bonitas.

Castillo de Neuschwanstein
Satisfecha nuestra curiosidad de ver ambos castillos iluminados en la fría noche, volvimos de nuevo al hotel.
Con esta visita acababa nuestro viaje ya que, al día siguiente, salía por la mañana nuestro vuelo a casa.
En este viaje, habíamos descubierto lo que veníamos buscando: frío, nieve, vino caliente y como no, el deseo hecho realidad de aquel al que llamaban Rey Loco.

Posts Relacionados

Déjanos tu comentario