Los acantilados de Moher desde la torre O'Brien
Irlanda

Acantilados de Moher, asomándonos al precipicio

Si a cualquier persona le preguntas sobre las mejores atracciones turísticas de Irlanda, probablemente dos sean las respuestas mayoritarias. Por un lado, seguro que la Calzada de los Gigantes sería una de las más respondidas y, por otro lado, una mayoría muy amplia respondería con los acantilados de Moher. Pues bien, hoy era el día en el que conoceríamos los acantilados más famosos de Irlanda y uno de los más famosos del mundo.

Tras nuestro paso por el castillo de Dunguaire y el dolmen de Poulnabrone, subíamos de nuevo al coche camino de uno de los grandes highlights del viaje. Llegaba la hora de Moher y no pensábamos faltar a la cita.

Cómo llegar a los acantilados de Moher

Para ir desde el dolmen de Poulnabrone hasta los acantilados de Moher, os recomiendo que os hagáis con un GPS porque puede ser un poco lioso. En nuestro caso, lo que hicimos fue tomar la carretera R480 en dirección al castillo de Leamaneh. Nada más llegar al castillo, giramos a la derecha para tomar en esta ocasión la R476 hasta llegar a la pequeña población de Kilfenora. Una vez allí, tomamos el estrecho camino que queda justo a la derecha de una pequeña iglesia. Se trata de una pequeña carretera comarcal que atraviesa extensos campos irlandeses y por la que no nos encontramos prácticamente ningún coche. Seguiremos por esta pequeña carretera hasta que nos encontremos con la R478 que tomaremos a mano izquierda para, tras unos pocos kilómetros llegar a los aparcamientos gratuitos de los acantilados de Moher.

Os dejo la web oficial de los acantilados de Moher donde os pone también como llegar desde diferentes lugares del país.

Esta ruta os llevará unos 35 minutos y se hace muy amena por los preciosos paisajes que os encontraréis a vuestro paso.

Esta sería la ruta:

Mapa de Moher

Si estáis en la capital irlandesa, existen tours organizados que simplifican la tarea para ir desde Dublín a los acantilados de Moher. La distancia es de unas 3 horas en coche por lo que a nuestro parecer es un poco excesivo ya que os pasaréis gran parte del día metidos en un autobús. A modo de ejemplo os dejo la web oficial de Iris Day Tours que, por un precio de 45€ (febrero 2020) podréis hacer la excursión que os planteo.

Horario de apertura de los acantilados de Moher

Dependiendo del mes en que hagáis la visita los horarios varían siendo estos los siguientes:

  • De noviembre a febrero de 09:00 a 17:00
  • Marzo y abril de 08:00 a 19:00
  • De mayo a agosto de 08:00 a 21:00
  • Septiembre y Octubre de 08:00 a 19:00

En el siguiente enlace podéis ampliar toda la información relativa a los horarios.

Precio de la visita a los acantilados de Moher

En cuanto a los tickets, podéis comprar las entradas en el mismo parking de los acantilados lo cuál os dará acceso a los acantilados y al centro de visitantes, así como a la pequeña exposición. El precio de la entrada es de 8€ (febrero 2020) mientras que los niños menores de 16 años entran gratis. Peeeeeero nuestra recomendación es que compréis las entradas online desde la web oficial de los acantilados de Moher ya que, a parte de aseguraos la visita, obtendréis un descuento de un 50% (siempre y cuando hagáis la visita a partir de las 4 de la tarde), quedando el precio en 4€ (febrero 2020).

Acantilados de Moher, los más conocidos de Irlanda

Tras apenas 30 minutos llegábamos al parking exterior existente en las inmediaciones de los acantilados. La tarde se presentaba extremadamente ventosa y unas rachas de aire muy fuerte nos recibían nada más bajarnos del coche. Allí mismo, compramos nuestros tickets y buscamos algún restaurante para comer algo. Miramos a nuestro alrededor y, para nuestra sorpresa, no veíamos nada donde poder sentarnos a comer algo. Tras andar unos pasos, por fin vimos la entrada a “algo” que se metía montaña adentro.

Entrada a los acantilados de Moher

Como podéis ver en la foto, a mano derecha se aprecian un par de puertas. Pues bien, es aquí donde existe un pequeño restaurante para poder tomar algo. Por supuesto, lo aprovechamos y nos sentamos un buen rato al abrigo de la montaña mientras veíamos como el viento se empeñaba en ponérnoslo difícil.

Vistas desde el restaurante de los acantilados

No esperéis poder degustar ninguna delicatessen en este restaurante. Más bien se trata de poder saciar el hambre con algún filete de pescado empanado o alguna hamburguesa.

Con el estómago algo más calmado, era hora de echarle valor y salir al exterior. Tras 10 días de viaje y algunos cientos de kilómetros recorridos, un poco de aire no iba a echarnos para atrás.

Un camino asfaltado y empinado nos llevaba al punto desde el que se obtienen las mejores vistas de los acantilados de Moher.

Ya vemos al fondo los acantilados de Moher

En este punto se encuentra la torre de O’Brien. La torre fue mandada construir por Cornelius O’Brien que fue el representante del Condado de Clare en el Parlamento Británico. O’Brien era un auténtico enamorado de esta región así que, ni corto ni perezoso, construyó una torre en el punto más alto de los acantilados para asegurarse la mejor de las vistas.

Vistas generales de la Torre O'Brien en Moher

Como podéis ver en la foto de abajo, el lugar escogido por O’Brien fue de lo mejorcito. Mirad que vistas se agenció el “pájaro”:

Los acantilados de Moher desde la torre O'Brien

Los alrededores de la torre de O’Brien es un lugar perfecto para que los niños jueguen y correteen mientras vosotros estáis tranquilamente observando los preciosos acantilados. En nuestro caso particular, tanto Hugo como Daniel se lo pasaron en grande corriendo y dejándose llevar por el viento que hacía esa tarde.

Los peques también disfrutaron de Moher

Tras corretear un poco detrás de los peques, cogimos un camino que sale desde un poco más hacia abajo de la torre y que recorre paralelamente los acantilados.

Este camino está separado en toda su longitud mediante una pared baja que hace más seguro el paseo, sobre todo para los niños. No obstante, podéis realizar el camino entre el acantilado y la pared. Hay que tener cuidado y, sobre todo, no dejar a los niños solos por este lado del camino ya que un pequeño traspiés y la caída es de bastantes metros.

Caminando al borde de los acantilados

Manteniendo siempre un poco de precaución, el camino es precioso y tendréis unas vistas increíbles de los acantilados a lo largo de todo el camino. La verdad es que, a pesar de toda la gente que hay, sobre todo en verano, es una visita que merece muchísimo la pena.

Vista de la torre O'Brien

Enamorados de los acantilados de Moher

Qué ver en los alrededores de Moher

La visita a los acantilados de Moher es perfectamente realizable en medio día por lo que aún tendréis otro medio día para visitar algunas zonas de interés en los alrededores. Nosotros os proponemos un par de actividades muy chulas para complementar la visita a los acantilados.

La primera de ellas se trata de la visita al castillo de Dunguaire de la que ya os hablamos en su día. Este castillo es la principal atracción a realizar en la cercana población de Kinvara.

Imponente estampa del castillo de Dunguaire

Tras visitar el bonito castillo, la siguiente parada que os proponemos es la visita al dolmen de Poulnabrone. Como ya os comentamos en su día, se trata de un dolmen situado en el Parque Nacional The Burren, conservado en unas condiciones óptimas. Aparte del dolmen, también podéis dar un paseo por el pedregoso parque nacional que es radicalmente distinto a los típicos paisajes irlandeses.

Dolmen de Poulnabrone visto de cerca

Organiza tu escapada al los acantilados de Moher

🏥 Viaje siempre con seguro con Iati Seguros y obtén un 5% de descuento si lo contratas desde este enlace

📚 No te pierdas detalle con esta guía de Irlanda

🥾 ¿Buscas inspiración para organizar tu viaje? Échale un ojo a nuestro planning por Irlanda e Irlanda del Norte y seguro que encuentras alguna idea

¿Y vosotros?¿A qué esperáis para conocer una de las maravillas de Irlanda?

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.