Posando en el Capricho de Gaudí
España

Un paseo por Comillas en una mañana

Este domingo amanecía nuevamente lluvioso. Afortunadamente, la cosa no fue a mayores y pudimos pasear con tranquilidad por la bella Comillas. Aunque lo ideal es dedicarle un día completo, nosotros teníamos por la tarde una reserva para ver la Cueva El Soplao, por lo que tuvimos que comprimir nuestro planning y dedicarle solo una mañana. Aunque pueda parecer poco tiempo, lo exprimimos al máximo y nos dio tiempo a visitar lo más conocido de Comillas y a realizar un pequeño paseo por el pueblo que nos mostró los encantos más bellos de la localidad. Así que si estáis pensando en dar un paseo por Comillas y conocer la localidad en una mañana, sigue leyendo porque estás en el lugar adecuado.

Conociendo el kilómetro de oro de Comillas

Estamos seguros que poca gente nunca ha oído hablar acerca del Capricho de Gaudí, situado en Comillas. Seguro que todos, o casi todos, hemos visto en alguna ocasión alguna foto de este singular edificio situado a escasos metros del centro de Comillas. Lo que ya no estoy tan seguro es de que todos hayáis oído hablar también del Palacio de Sobrellano y de su capilla anexa de igual nombre. Lamentablemente, la capilla no pudimos visitarla pero sí lo hicimos con el Palacio y, creedme si os digo que, no tiene en absoluto nada que envidiarle al Capricho. Es más, me atrevería a decir que a muchos de vosotros (entre los que me incluyo), el Palacio os gustará más que el Capricho.

Palacio y capilla de Sobrellano

Tras dejar nuestro coche en un aparcamiento público, anduvimos los escasos metros que nos separaban de unas increíbles vistas en las que el Palacio, la Capilla y el Capricho se alineaban entre sí, esperando a ser descubiertos. No nos lo pensamos demasiado y nos acercamos a la entrada del Palacio para adquirir nuestros tickets que nos permitiesen observarlo por dentro. Os dejo en este enlace información acerca de las tarifas de entrada al palacio y de su horario de apertura. Por cierto, las visitas son guiadas, no hay posibilidad de hacerlas por cuenta propia. Al menos, la guía que nos tocó a nosotros era majísima y aprendimos mucho.

Tras adquirir nuestros tickets para visitar el Palacio, subimos la pequeña cuesta que nos separaba del mismo en donde hay unas espectaculares vistas y unos bonitos jardines por los que estuvimos paseando mientras hacíamos tiempo para la visita. 

Paseando por los jardines del Palacio de Sobrellano

Palacio de Sobrellano

Este bello edificio neogótico fue obra del arquitecto catalán Joan Martorell quién lo diseñó y construyó por encargo del Marqués de Comillas, Antonio López y López, terminando las obras en el año 1888. Aparte de la espectacularidad de su exterior, destaca también por su increíble interior en el que sobresalen entre todo lo demás, los muebles diseñados por Antoni Gaudí.

Como curiosidad del edificio, cabe destacar que fue el primer edificio de España en disponer de luz eléctrica, debido a que el Marqués de Comillas ordenó realizar la instalación con motivo de la vista del Rey Alfonso XII, aunque este tuvo que alojarse finalmente en otro palacio debido a que las obras no estaban terminadas.

Llegado nuestro turno de visita, comenzamos a pasear por el bello Palacio, siempre bajo las explicaciones de nuestra simpática guía. Una de las primeras salas que visitamos fue la Sala del Billar, en donde, por supuesto, está dominada por una increíble mesa de billar. Imaginaos las conversaciones tan interesantes que ha tenido que escuchar esa mesa.

Mesa de billar del Palacio de Sobrellano

Otra de las habitaciones que más nos gustó fue uno de los comedores en los que los muebles de maderas (recordemos que fueron diseñados por el mismísimo Gaudí) relucían con fuerza propia bajo un espectacular techo artesonado en madera. Una maravilla para nuestros ojos.

Una de las muchas habitaciones del Palacio de Sobrellano

Otra de las habitaciones que sobresalen por encima de las demás es la del despacho del Marqués de Comillas, desde la que probablemente gestionaba sus empresas y su increíble fortuna que lo llevó a ser una de las personas más ricas de la España de aquellos tiempos.

La joya de la corona es el despacho del Marqués de Comillas

Tras visitar las estancias de la planta de abajo, nos dirigimos a la planta de arriba en donde nuestra guía nos tenía reservada una sorpresa. Arriba existe un balcón que raramente está abierto al público (o eso nos dijo) y que, en esta ocasión, habíamos tenido la suerte de tenerlo abierto. Desde este balcón se pueden obtener unas preciosas vistas de Comillas. Según nos comentó la guía, esta era una de las zonas favoritas de su esposa Luisa Bru Lassús.

Vistas de Comillas

Tras la visita del Palacio nos acercamos a fotografiar la capilla de Sobrellano, anexa al Palacio. Es una pena que no pudiéramos visitarla ya que no habían visitas disponibles para esa mañana. Si tenéis oportunidad, no dejéis escaparla ya que todo el mundo habla maravillas de ella.

Preciosa la capilla de Sobrellano

Capricho de Gaudí

Aunque tal y cómo hemos dicho, el Palacio de Sobrellano para nosotros está a otro nivel, sin duda alguna la obra arquitectónica más conocida de Comillas es el Capricho de Gaudí que no os debéis olvidar en vuestro paseo por Comillas.

Fue diseñado por Antoni Gaudí, y es una de las escasísimas obras del arquitecto catalán fuera de su Cataluña natal. Se construyó entre 1883 y 1885 por encargo del empresario Máximo Díaz de Quijano.

Icónica vista del capricho de Gaudí

Claramente tiene un aire árabe que lo encuadra dentro de la etapa orientalista de Gaudí, siendo su mayor exponente el precioso minarete del Capricho. El edificio está cubierto prácticamente en su totalidad por azulejos cerámicos con motivos florales, siendo los girasoles su mayor exponente.

Otra vista del capricho de Gaudí

Aunque hoy podemos admirarlo en un extraordinario estado de conservación, no siempre fue así. Terminada la Guerra Civil española, el edificio cayó en el abandono y permaneció en un estado deplorable durante muchísimos años. El punto de inflexión lo marcó la venta del edificio de su última descendiente, Pilar Güell Martos al empresario Antonio Díaz quien lo restauró en 1988. Y todo ello pese a haber sido declarado Bien de Interés Cultural en el año 1969. Tras hacer funciones de restaurante, finalmente en 2009 pasó a ser un museo, función que tiene hoy en día.

Interior del capricho de Gaudí

Consejos para visitar el Capricho de Gaudí

Tened en cuenta que es un edificio muy visitado y que es posible que las entradas se agoten rápidamente. Para evitar aglomeraciones, las entradas en la oficina se venden para una determinada hora, por lo que solo podréis visitar el Capricho en la hora asignada. Por esto, es muy muy recomendable adquirir vuestras entradas con antelación en la página oficial del Capricho de Gaudí, para evitaros sustos de última hora.

Si adquirís las entradas online, sí existe la posibilidad de visitarlo sin hora asignada pagando un extra de 3€ por persona. Esto ya depende de vosotros.

Dependiendo de la época del año, el Capricho estará abierto a distintas horas. Por ello es recomendable aseguraros en la web oficial de que estará abierto el día que lo visitéis.

Nuestros peques Daniel y Hugo disfrutando del capricho de Gaudí

Un bonito paseo por Comillas

Más allá del Palacio y la Capilla de Sobrellano, así como del famoso Capricho de Gaudí, Comillas es un encantador pueblecito ideal para recorrerlo paseando por sus calles hasta desembocar en el Mirador de Santa Lucía para contemplar la Playa de Comillas desde las alturas.

Un buen paseo por Comillas debe empezar por la Plaza de la Constitución en pleno casco histórico de la localidad. Se trata de una preciosa plaza adoquinada donde predomina la Iglesia de San Cristóbal.

Visitando la plaza de la Constitución en nuestro paseo por Comillas

De ahí, continuaremos paseando hasta llegar a otro lugar en el que el genial arquitecto catalán dejó su sello, la Puerta de los Pájaros. Aunque, para no faltar a la verdad, esta no es la ubicación exacta en la que Gaudí la comenzó a construir. La historia tiene su origen en Barcelona, donde el pintor Luis Graner encargó la construcción de una puerta de acceso a su propiedad a Gaudí. Este comenzó con el diseño y con las obras, pero lamentablemente, Luis Graner cayó en ruina económica por lo que las obras tuvieron que ser paradas. Años después, la puerta fue replicada por un albañil que había trabajado para Gaudí en la construcción del parque Güell en Barcelona, para una propiedad privada. La puerta cuenta con tres aberturas, una para los carruajes, otra para las personas y otra para «los pajaritos» como así la denominó Gaudí.

Todo paseo por Comillas debe incluir la puerta de los pájaros

Tras admirar la bonita puerta, continuaremos nuestro paseo por Comillas camino del siguiente destino, el Mirador de Santa Lucía. Se trata de un espectacular mirador, situado a unos 50 metros de altura desde el que se puede admirar la bonita Playa de Comillas y parte de la localidad.

Nuestro paseo por Comillas acaba en el mirador de Santa Lucía

Con estas vistas nos despedimos de Comillas. Una visita en la que nos faltó alguna que otra cosa por ver pero que dejaremos para una futura visita. Ahora os toca a vosotros descubrir las bondades de esta localidad y seguir los pasos de tal Gaudí que dejó su sello en esta localidad cántabra.

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